El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz y el Cabildo de Tenerife han presentado hoy, martes 10 de marzo, el proyecto ‘Colmena’, una iniciativa centrada en la acogida, la sensibilización y la creación de alianzas comunitarias para el empoderamiento de las mujeres migrantes y la prevención de las violencias machistas.
El programa se desarrolla en el marco de la convocatoria de subvenciones a ayuntamientos de la isla impulsada por el Cabildo para el desarrollo de proyectos de igualdad y refuerza el compromiso del municipio con la construcción de una sociedad más inclusiva y justa.
Puerto de la Cruz, una ciudad caracterizada por su diversidad cultural y su marcada vocación intercultural, se convierte así en escenario de un proyecto que busca situar a las mujeres migrantes en el centro de las políticas públicas de igualdad. Con una población cercana a los 30.000 habitantes y un importante porcentaje de residentes extranjeros, el municipio refleja la realidad de un territorio donde conviven personas procedentes principalmente de América Latina, África y Europa, muchas de ellas mujeres que enfrentan barreras sociales, económicas y culturales en su proceso de integración.
La iniciativa parte de una realidad global cada vez más evidente. Según datos de Naciones Unidas, el 48% de la población migrante mundial está formada por mujeres, una cifra que en España se eleva hasta el 52%. En el caso de Canarias, su condición de territorio fronterizo y destino turístico la convierte en un punto estratégico de tránsito y asentamiento para muchas de estas mujeres, que en numerosas ocasiones se encuentran en situaciones de vulnerabilidad y expuestas a diferentes formas de discriminación.
El proyecto ‘Colmena’ nace precisamente para dar respuesta a este contexto, apostando por un enfoque feminista e interseccional que permita abordar las múltiples desigualdades que pueden afectar a las mujeres migrantes. Racismo, xenofobia, discriminación de género, desigualdades económicas o barreras administrativas son algunos de los factores que, combinados, pueden intensificar las situaciones de exclusión social. A ello se suma, en muchos casos, el desconocimiento de los recursos disponibles y de los derechos que las amparan, así como cierta desconfianza hacia las instituciones o hacia el sistema de protección.
Uno de los retos que aborda el proyecto, que desarrolla la empresa Oxia, es precisamente combatir la soledad y el aislamiento que muchas mujeres migrantes experimentan durante sus primeros años de residencia. La falta de redes de apoyo y la dificultad para integrarse en la vida social y cultural del municipio pueden incrementar su vulnerabilidad frente a distintas formas de violencia. ‘Colmena’ pretende contribuir a revertir esta situación creando espacios seguros de encuentro y colaboración que faciliten la participación activa de estas mujeres en la comunidad.
El concejal de Igualdad, David Hernández, destacó durante la presentación del proyecto en el salón de pleno que “la iniciativa plantea un modelo de intervención comunitaria en el que las propias mujeres migrantes se convierten en protagonistas del proceso. El objetivo es que no sean únicamente objeto de las políticas públicas, sino sujetos activos del proyecto, participando en el análisis de su propia realidad para identificar dificultades, necesidades y oportunidades, así como para visibilizar situaciones de racismo, xenofobia o violencia que puedan experimentar”.
“’Colmena’ apuesta por la participación, la sororidad y el trabajo en red como herramientas fundamentales para prevenir las violencias machistas y avanzar hacia una sociedad más justa”, subrayó Hernández.
Por su parte, la directora insular de Igualdad y Diversidad del Cabildo de Tenerife, Patricia León, señaló que “‘Colmena’ es un ejemplo de cómo el trabajo en red entre instituciones, asociaciones y la propia ciudadanía puede generar espacios seguros y oportunidades reales para las mujeres migrantes. Cuando la comunidad se une, no solo acompañamos a las personas, sino que transformamos la sociedad en su conjunto”
Además, la directora hizo hincapié en que “este proyecto pone en el centro la sororidad y la interculturalidad, fomentando que las mujeres migrantes no se sientan solas y puedan integrarse plenamente en la vida social y cultural de Puerto de la Cruz. La diversidad se convierte así en motor de enriquecimiento para toda la sociedad tinerfeña”.
El proyecto contempla diferentes acciones a lo largo del año que incluirán procesos de diagnóstico participativo, actividades formativas, espacios de sensibilización social y encuentros destinados a fortalecer redes de apoyo entre mujeres. También se trabajará en la creación de vínculos entre las participantes y el tejido social del municipio, fomentando la sororidad, el conocimiento mutuo y la convivencia intercultural.
El desarrollo del mismo se apoya además en una amplia red de colaboración con entidades sociales que ya se han sumado al proyecto antes incluso de su puesta en marcha. La implicación de estas organizaciones permitirá desarrollar una metodología de trabajo colaborativa y transversal en la que participarán también distintas áreas municipales como servicios sociales, educación, mayores o participación ciudadana. De esta forma, el proyecto busca consolidar una red comunitaria capaz de acompañar y apoyar a las mujeres migrantes desde diferentes ámbitos.