Con profunda fe y entusiasmo, el barrio de Punta Brava vivió la jornada de ayer domingo 22 de junio, una emotiva celebración en honor al Corpus Christi. A las 18:00 horas comenzó una solemne misa que reunió a numerosos feligreses en un acto de recogimiento y espiritualidad.

Tras la Eucaristía, se llevó a cabo una procesión que recorrió las principales calles del barrio, destacando las paradas en cada altar preparado con esmero por los vecinos. En estos altares se ofreció pan y vino bendecidos por el párroco, símbolos sagrados del cuerpo de Cristo que presidía el recorrido.

La caminata concluyó en la Ermita de la Santa Cruz, ubicada al final de la calle Víctor Machado, un lugar especialmente decorado durante toda la mañana para recibir a los participantes. Las calles que formaron parte del recorrido estuvieron adornadas con hermosos tapices elaborados artesanalmente por los residentes, quienes volcaron su dedicación para crear un camino digno y lleno de fe para esta importante festividad.

La concejala Claudia Hernández estuvo presente durante toda la jornada, participando activamente en la elaboración de los tapices artesanales durante la mañana y acompañando a los vecinos en la misa y procesión vespertina, mostrando su apoyo a las tradiciones y al trabajo vecinal.

Esta celebración no solo reafirma las tradiciones religiosas del pueblo, sino también el sentido de comunidad y colaboración entre sus habitantes.