El Lago Martiánez reunió a unas 200 personas en el encuentro «Bajo el mismo cielo», mientras vecinos y visitantes compartieron desde distintos puntos de la ciudad uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de los últimos años

Puerto de la Cruz, 13 de agosto de 2026.– Puerto de la Cruz volvió este miércoles la mirada al cielo para vivir el eclipse solar del 12 de agosto en una tarde que trascendió el propio fenómeno astronómico y se convirtió en una experiencia colectiva marcada por la curiosidad, la convivencia y el ambiente festivo en distintos puntos del municipio.

Uno de los principales escenarios de la jornada fue el Complejo Turístico Costa Martiánez, donde se celebró el encuentro «Bajo el mismo cielo», una iniciativa del programa Islénior del Cabildo de Tenerife que reunió a unas 200 personas mayores en torno a la astronomía, la memoria y la observación del eclipse.

La propuesta combinó charlas divulgativas, interpretación astronómica, observación solar y espacios de convivencia, convirtiendo el recinto diseñado por César Manrique en un singular punto de encuentro durante las últimas horas de la tarde. Los participantes dispusieron de dos telescopios preparados para una observación solar segura, asistencia de personal especializado y gafas homologadas para seguir el eclipse parcial visible desde Canarias.

El programa incorporó también una pantalla desde la que pudo seguirse en directo el eclipse total observado desde distintos lugares de la Península, permitiendo compartir simultáneamente las diferentes formas en que el fenómeno se estaba viviendo en España.

Especialmente emotivo resultó el audiovisual «Recuerdos del eclipse de 1959», protagonizado por personas mayores que vivieron aquel histórico acontecimiento en Tenerife. Sus testimonios permitieron tender un puente entre generaciones y convertir la jornada no solo en una actividad científica, sino también en un ejercicio de memoria colectiva y transmisión de experiencias.

Una ciudad pendiente del cielo

El eclipse comenzó en Puerto de la Cruz alrededor de las 18:57 horas y alcanzó su punto máximo aproximadamente a las 19:53 horas, con una magnitud cercana al 0,75, antes de finalizar en torno a las 20:47 horas. En Canarias el fenómeno fue parcial, por lo que durante toda la observación resultó necesario utilizar protección ocular homologada.

La expectación generada hizo que la tarde adquiriera un carácter muy especial. Vecinos, familias y visitantes compartieron la experiencia desde terrazas, espacios abiertos y diferentes enclaves orientados hacia el horizonte, convirtiendo un acontecimiento científico excepcional en una nueva oportunidad para encontrarse, conversar y disfrutar conjuntamente de Puerto de la Cruz.

La propia ciudad había sido señalada durante los días previos como uno de los lugares destacados de Tenerife para seguir el eclipse, favorecida por su orientación hacia el océano y por la posibilidad de contemplar el fenómeno al caer la tarde.

Más allá de su dimensión astronómica, la jornada dejó así una imagen especialmente atractiva de Puerto de la Cruz: una ciudad viva, abierta al conocimiento y capaz de convertir un acontecimiento excepcional de la naturaleza en una experiencia compartida, sumando divulgación, paisaje, convivencia y ese carácter festivo que acompaña a los grandes momentos colectivos.

El eclipse de 2026 abre además un periodo especialmente singular para la astronomía en España, que tendrá continuidad con otro eclipse total el 2 de agosto de 2027 y uno anular el 26 de enero de 2028.