Las visitas guiadas fueron multitudinarias y el alcalde, Leopoldo Afonso, acompañó a los vecinos durante una de las tradiciones más queridas del calendario portuense
Las Fiestas de San Juan 2026 volvieron a dejar este año una de sus imágenes más queridas y representativas con el enrame de los chorros portuenses, una tradición que congregó a numerosos vecinos, vecinas y visitantes en distintos puntos del municipio y que confirmó el fuerte arraigo popular de esta celebración en Puerto de la Cruz.
El municipio vivió con especial intensidad el enrame de los chorros del Muelle, Mequinez, Las Maretas, Cupido, Blanco, Cuaco, El Durazno y Punta Brava, que volvieron a convertirse en espacios de encuentro, memoria y participación vecinal. La implicación de los vecinos fue una de las grandes protagonistas de esta edición, en la que la tradición volvió a expresarse con sencillez, belleza y sentido comunitario.
El alcalde de Puerto de la Cruz, Leopoldo Afonso, asistió al enrame de los chorros y pudo compartir con los vecinos el ambiente de una cita que forma parte de la identidad festiva y patrimonial del municipio. Afonso destacó “la entrega, el cariño y el cuidado con el que tantas personas siguen manteniendo viva una tradición profundamente portuense”, y subrayó que “San Juan en Puerto de la Cruz no se entiende solo como una fiesta, sino como una forma de reconocernos en nuestra historia, en nuestros barrios y en nuestras costumbres”.
Las visitas guiadas por los chorros, desarrolladas en el marco de la programación de las Fiestas de San Juan, registraron también una participación multitudinaria. La respuesta del público permitió acercar esta tradición a residentes y visitantes, favoreciendo una lectura cultural, histórica y simbólica de una práctica que sigue transmitiéndose de generación en generación.
El alcalde señaló que “ver a tantas personas interesadas por conocer el sentido del enrame demuestra que nuestras tradiciones siguen teniendo capacidad para emocionar, convocar y explicar quiénes somos”. En este sentido, añadió que “Puerto de la Cruz conserva un patrimonio popular de enorme valor, hecho de gestos sencillos, de memoria compartida y de vecinos que dedican su tiempo a que la ciudad no pierda aquello que la hace distinta”.
El enrame de los chorros forma parte esencial de las celebraciones de San Juan en Puerto de la Cruz y se suma a otros elementos tradicionales de estas fiestas, como las hogueras, el paseo del muñeco de San Juan y el tradicional baño de cabras en el Muelle Pesquero. Todas estas expresiones configuran una celebración que combina agua, fuego, memoria, participación ciudadana y cultura popular.
Afonso agradeció expresamente la implicación de todas las personas, colectivos y entidades que hacen posible esta celebración, “porque detrás de cada chorro enramado hay horas de trabajo, cariño por el municipio y voluntad de transmitir una herencia que no pertenece solo al pasado, sino también al futuro”.
Con el éxito del enrame y la gran acogida de las visitas guiadas, Puerto de la Cruz refuerza el papel de las Fiestas de San Juan como una de las citas más singulares del calendario municipal, una celebración que mantiene viva la relación entre tradición, ciudadanía y espacio público.








