El área de Ciudad Sostenible del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, que dirige el edil David Hernández, ha iniciado las obras para la construcción de siete huertos accesibles en Los Cachazos, en la calle Luis Rodríguez Figueroa, cuyas actuaciones en este espacio de 19.000 metros cuadrados consistirán principalmente en la limpieza general de la parcela, el acondicionamiento de un acceso y la ejecución de un vallado del perímetro del futuro huerto urbano.

Las obras, que tendrán una duración aproximada de tres meses, cuentan con un presupuesto de más de 35.000 euros. El área iniciará muy pronto las obras en otra parcela en la Urbanización La Quintana destinada a ampliar esta red de agricultura urbana, con un segundo espacio que acogerá 30 huertos, sumando así un total de 37.

El también primer teniente de alcalde, David Hernández, destaca que “damos un paso firme hacia un modelo de ciudad más justo, sostenible y participativo. Con el inicio de las obras para la creación de los primeros huertos urbanos, no solo recuperamos espacios públicos infrautilizados, sino que los ponemos al servicio de la gente. Este proyecto representa una apuesta clara por el derecho a una alimentación saludable, por el fortalecimiento del tejido comunitario y por una transición ecológica que incluya a todas y todos”.

“Queremos que estos huertos sean mucho más que parcelas de cultivo: serán espacios vivos de encuentro vecinal, de educación ambiental y de resistencia frente a la emergencia climática. Y lo hacemos de la mano de colectivos locales, asociaciones y familias, garantizando que la gestión de estos espacios sea democrática, inclusiva y enraizada en el territorio. El objetivo a largo plazo es que estos espacios puedan autogestionarse, con la creación de una asociación que funcione bajo unos estatutos propios y fomente una comunidad en torno a los huertos”, concluye.

El área de Ciudad Sostenible ha puesto en marcha este proyecto para revalorizar el patrimonio natural local y mejorar el entorno urbano, enmarcando sus acciones dentro de los principios del desarrollo sostenible. La iniciativa contempla la realización de diversas obras y servicios que permitirán, entre otros avances, la implantación y consolidación de especies vegetales autóctonas, favoreciendo la recuperación de la biodiversidad y el equilibrio ecológico en zonas urbanas degradadas o sin uso definido.

Más allá de la intervención puntual en el espacio físico, los huertos urbanos se conciben como una estrategia a largo plazo orientada a fortalecer la infraestructura ecológica del municipio. Esto permitirá generar beneficios tangibles para la ciudadanía, como la creación de espacios verdes más saludables, el acceso a servicios ambientales y sociales de calidad, y la posibilidad de vivir en entornos urbanos más conectados con la naturaleza. Se busca, además, una ciudad más fértil, resiliente y preparada para afrontar los retos futuros asociados al cambio climático y la transición ecológica. Uno de los ejes centrales es la puesta en valor del patrimonio natural. Para ello, se prevé la erradicación de especies invasoras y la rehabilitación de espacios verdes, garantizando su conservación y disfrute público.

Paralelamente, se impulsará una nueva cultura urbana basada en el respeto por el medio ambiente, la economía circular y el uso responsable del suelo, sentando las bases para una ciudad sostenible. Los huertos incorporan una fuerte dimensión educativa y social, dado que se fomentarán hábitos de vida saludables y se desarrollarán acciones formativas dirigidas tanto a la ciudadanía como a los participantes directos en el proyecto. Estas personas, además de colaborar en su ejecución, recibirán formación en competencias profesionales, sociales y transversales, mejorando su empleabilidad una vez finalice su contratación. El programa contempla específicamente la promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, asegurando un enfoque inclusivo en cada una de sus fases.

El área apuesta por un modelo de desarrollo que mejora el paisaje urbano y transforma la relación entre la ciudad y su entorno natural, poniendo en el centro a las personas, el bienestar colectivo y la sostenibilidad como principios rectores de su política ambiental.