El alcalde, Leopoldo Afonso, asistió a la celebración en la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia, acompañado por la corporación municipal y autoridades militares, entre ellas el teniente general Julio Salom
Puerto de la Cruz volvió a vivir durante los últimos días una de sus celebraciones religiosas y populares más arraigadas con motivo del Corpus Christi, que llenó de color, fe y tradición distintas calles, plazas y parroquias del municipio.
Las celebraciones se desarrollaron en las comunidades parroquiales de los distintos barrios, entre ellos San Antonio, Punta Brava, La Vera, La Dehesa, La Dolores y La Peña, donde vecinos, vecinas, colectivos y comunidades parroquiales hicieron posible, un año más, la elaboración de las tradicionales alfombras de flores y arenas, uno de los signos más reconocibles de esta festividad en Puerto de la Cruz.
En la jornada central, las alfombras volvieron a convertirse en protagonistas en torno a la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia, donde se celebraron la Eucaristía y la posterior procesión con el Santísimo Sacramento, manteniendo viva una costumbre que forma parte de la memoria espiritual, cultural y comunitaria de la ciudad.
El alcalde de Puerto de la Cruz, Leopoldo Afonso, acudió a la celebración acompañado por miembros del equipo de gobierno y de la corporación municipal. El acto contó además con la presencia del Teniente General Jefe del Mando de Canarias, D. Julio Salom, así como de otras destacadas autoridades militares.
Afonso subrayó que el Corpus Christi “es una de esas celebraciones que unen fe, tradición, belleza y participación vecinal”, y agradeció especialmente “el trabajo generoso de tantas personas que, desde las parroquias, los barrios y los colectivos, dedican tiempo, cuidado y sensibilidad para que nuestras calles vuelvan a ser un espacio de encuentro y de expresión de nuestra identidad”.
El alcalde destacó también que esta celebración “forma parte del patrimonio vivo de Puerto de la Cruz, porque no se conserva solo en los archivos o en los templos, sino en las manos de quienes preparan las alfombras, en las familias que transmiten la tradición y en la comunidad que sigue saliendo a la calle para compartirla”.
Desde el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz se reconoce y agradece la implicación de todas las personas, parroquias y entidades que han contribuido a mantener viva esta celebración, que continúa siendo una de las expresiones más significativas del calendario religioso y cultural del municipio.



