Puerto de la Cruz ha dado un paso decisivo en la protección de su patrimonio natural con la activación de su primer plan específico de lucha contra el rabo de gato (Pennisetum setaceum), una de las especies invasoras más dañinas de Canarias. Un total de 7 personas se incorporaron esta semana a distintas labores medioambientales gracias a una subvención directa de 301.726 euros del Cabildo de Tenerife, enmarcada en el Plan de Desarrollo Sostenible Puerto de la Cruz 2024.

La actuación, impulsada por la Concejalía de Ciudad Sostenible, que dirige el edil David Hernández, y con la colaboración del área de Obras y Servicios Generales, bajo la responsabilidad de Alonso Acevedo, está siendo ejecutada por la empresa Bencomia Educación Ambiental. Los trabajos incluyen la eliminación del rabo de gato en el barranco de San Felipe, un enclave de alto valor ecológico y paisajístico del municipio que será objetivo principal de las actuaciones.

El también primer teniente de alcalde, David Hernández, explicó que “en el municipio se han hecho actuaciones puntuales y sin planificación para luchar contra el rabo de gato, pero ahora existe una planificación, por lo que se ha dado un paso definitivo. Para nosotros es una prioridad, y ya están operativas las primeras actuaciones con cuadrillas que forman parte de un plan de empleo; supone un hito importantísimo para el municipio”.

Por su parte, el edil Alonso Acevedo destacó que “se trata de una apuesta firme por la sostenibilidad y por garantizar que nuestro patrimonio natural no solo se conserve, sino que también se valore como un recurso de futuro para la ciudad; marcamos un precedente en la lucha local contra una de las principales amenazas para la biodiversidad canaria”.

Además de la erradicación de especies invasoras, el proyecto contempla ejes de acción complementarios: programas de educación ambiental, fomento del voluntariado, apoyo a la investigación, control de poblaciones y coordinación institucional. El objetivo es sentar las bases de una estrategia estable y duradera que permita reforzar la protección de los espacios naturales y mejorar el medio ambiente urbano en los próximos años.

La expansión del rabo de gato y las claves para su control

El rabo de gato (Pennisetum setaceum), una de las especies invasoras más agresivas de Canarias, ha incrementado su presencia en Puerto de la Cruz en los últimos años debido a la falta de actuaciones previas de control. Su expansión es especialmente preocupante en los cauces de barrancos como San Felipe, Martiánez y Tafuriaste, donde desplaza a especies autóctonas, aunque también ocupa bordes de carretera y solares en desuso.

En contraste, en las zonas agrícolas en producción no se detecta la planta, lo que evidencia que el mantenimiento de la actividad agraria puede actuar como barrera de control. Sin embargo, en áreas abandonadas, como Las Veguetas, la colonización avanza rápidamente.

El diagnóstico realizado en Puerto de la Cruz para tal fin, concluye que es necesario combinar acciones directas (arranque manual, control en barrancos, vigilancia en solares) con medidas indirectas como el fomento de la agricultura y la protección de la vegetación autóctona para frenar su propagación y proteger la biodiversidad local.