Fiestas

Fiestas

carnaval tenerifeEl Carnaval
Declarado de interés turístico internacional, el Carnaval del Puerto de la Cruz es uno de los que mayor raigambre tiene en la isla. Aún cuando estaban prohibidos, esta fiesta ha buscado siempre la forma de hacerse un hueco entre los portuenses, hasta el punto de camuflarla con el nombre de “Fiestas de Invierno” para que fuera permitido su desarrollo. Es de destacar el entierro de la sardina, que se celebra el miércoles de ceniza, y el coso-apoteosis del carnaval, que tiene lugar el sábado siguiente, en el cual participan numerosos grupos de espontáneos, carrozas, comparsas, murgas, etc., así como delegaciones de diferentes países, entre las que adquiere mayor relevancia, por haber cumplido ya el 40 aniversario, la de la ciudad alemana de Düsseldorf.

Un aspecto singular es el maratón masculino Mascarita Ponte Tacón en el que cada año centenares de hombres, con tacones como mínimo de 8 centímetros, recorren las adoquinadas calles y obstáculos que se encuentren durante la lúdica y divertida carrera.

Semana Santa
La Semana Santa de Puerto de la Cruz, al igual que en otras muchas partes de España, es un momento muy especial para muchos portuenses. Las diversas procesiones nos sumergen en momentos de recogimiento e interiorización en unas fiestas de gran arraigo y tradición popular.

La procesión magna del Santo Entierro, el Viernes Santo, comienza a partir de las ocho de la noche y recorre las calles de la ciudad un total de 13 pasos acompañados por numerosos cofrades encapuchados al estilo sevillano. Un tiempo especial para apreciar la vertiente religiosa y artística de las imágenes del Gran Poder de Dios, San Juan Evangelista, San Pedro Penitente, el Cristo de la Columna, el Cristo de la Humildad y Paciencia, la Dolorosa, la Verónica, el Nazareno, el Cristo de la Salud, la Magdalena, La Piedad, el Cristo de la Misericordia y la Soledad.

Fiestas Fundacionales y de la Cruzenrame cruces
El día 3 de Mayo se celebran las fiestas fundacionales de la ciudad, recordando que en dicha fecha de 1651 tomó posesión del cargo el primer alcalde pedáneo.

Coincidiendo con esta fecha, se celebra también el día de la exaltación de la Cruz, en el que son numerosas las capillas que se engalanan con flores, jarras o sitiales.

Esta fiesta se caracteriza por los arreglos florales a cruces fijas en vías públicas y en las casas. Son también reseñables los sudarios, siempre en forma de “M”, algunos de ellos muy antiguos y realizados en finas telas bordadas en oro, pintadas o simplemente blancas, simbolizando la pureza.

Los motivos por los cuales se colocan las cruces son variados. Algunas se ubicaban siguiendo la costumbre del Vía Crucis, que simboliza el camino de Jesús al Gólgota mediante paradas o estaciones; otras veces se colocaban con motivo de una muerte violenta o accidente, y hay algunas que indican el cruce de caminos o los límites de población. Por último, servían también para señalar puntos geográficos concretos, como los peñones.

San Juan
La Fiesta de San Juan hunde sus raíces en tiempos muy remotos. Sus antecedentes se vinculan con la celebración del solsticio de verano, en el inicio de un nuevo período anual. Los aborígenes guanches consideraban esta fecha como un momento especial donde todo se encontraba dispuesto para que la vida prosiguiera y se renovara. Llega el momento de celebrar la llegada del verano, pleno de vida, donde se dispone de días largos y se abandona el recogimiento de otras estaciones y el espíritu del ser humano se vuelve abierto, alegre y expansivo.

Hasta mediados del siglo XX las Fiestas de San Juan fueron las más celebradas en Canarias perviviendo en buena medida su carácter de fiesta popular y profana.

La noche del fuego
Quizá el día más mágico es el de la víspera de San Juan (23 de junio), la noche del culto al fuego donde las hogueras o fogatas se siembran por todo el municipio, dando protagonismo al efecto purificador de las llamas que siempre embelesan y nos transportan a otros espacios de nuestro interior. Las hogueras se nutren de los atrabancos que no necesitamos y que se transformarán con las llamas. Pero no sólo se transmuta la materia indeseada, también el alma se purifica y la alegría invade nuestros sentimientos, conjurando los malos momentos e influencias. Es el tiempo de los rituales, incluso para los más escépticos, donde decretamos nuestros deseos más profundos y los ponemos en manos de esas energías intangibles que no comprendemos pero que sabemos hacen su trabajo.

Una buena parte de las hogueras se concentran en el barranco de San Felipe, mientras que en Playa Jardín se reúnen decenas de miles de personas que ataviadas de velas y deseos, se entregan a la fiesta popular, el baño purificador de las aguas nocturnas del Atlántico o al baile así como a otros actos culturales que se celebran en las inmediaciones del Castillo San Felipe. Es el culto a lo popular, a lo profano, soltamos las ataduras de otros momentos del año y nos abrimos a estas nuevas energías. Es el ser humano vibrando con los ritmos de la naturaleza de la que forma parte.

Fiestas de Julio
Cuando llega el verano, el Puerto de la Cruz se viste de fiesta. Con el mes de julio llega el tiempo de volver la mirada hacia nuestros orígenes marineros. Con las Fiestas de Julio revivimos ese ritual popular y religioso del reencuentro con nuestra Virgen del Carmen, con San Telmo, con el Gran Poder de Dios y con la fe religiosa mezclada con la brisa del mar y el salitre. Volvemos a disfrutar de ese día tan nuestro de la embarcación, donde toda la ciudad mira al mar, donde los marineros toman el protagonismo de llevar en volandas a su patrona, donde los adoquines sirven de soporte al caminar lento de una procesión que desde siempre ha formado parte de nuestros recuerdos más íntimos.

En estos días salen dos de la imágenes mas veneradas del Puerto de la Cruz, la Virgen del Carmen y el Gran Poder de Dios. La del gran Poder de Dios, que data del siglo XVII y fue traída desde Sevilla, es objeto de gran devoción por parte del pueblo portuense, contando con una hermandad propia y gran numero miembros.

A lo largo de las fiestas se celebran todo tipo de actos deportivos y culturales. Entre ellos destaca el Baile de Magos que se viene celebrando tradicionalmente en la Plaza de Europa.

El punto álgido se alcanza con la embarcación de la Virgen del Carmen y San Telmo. Ese día se suceden en el muelle numerosos juegos y actividades, entre las que destaca la popular cucaña. El Puerto de la Cruz se convierte el día de la embarcación en centro de reunión de las gentes de la isla.

Fiesta de San Andrés.
La de San Andrés es la última fiesta del calendario festivo del Puerto de la Cruz. Se celebra el 29 de noviembre y su significado viene ligado a la apertura de las bodegas y a la degustación del vino nuevo.

AireLibreSanAndresEn el Puerto de la Cruz, como en otras localidades del Norte de la Isla, es típico “correr el cacharro”. Este día, jóvenes y mayores fabrican sus serpientes de cacharros con latas de distinta índole, alambre y palos de madera. Algunas ocasiones, varios jóvenes arrastran carrocerías de coches viejos y grandes electrodomésticos en desuso, causando un ruido infernal a través de las calles del Puerto.

La fiesta se concentra en la Plaza del Charco donde se pueden degustar además riquísimas castañas asadas con pescado salado, batatas y vino nuevo que nos hace olvidar el frío nocturno. A lo largo de la noche, los jóvenes acostumbran a gastar bromas a los incautos, atando sus cacharros a los tubos de escape de los coches que se encuentran en los alrededores de la Plaza.