El alcalde se reúne con el gerente de la FCM Fernando Gómez Aguilera para estrechar lazos en su primer viaje oficial fuera de la isla

Puerto de la Cruz, 30 de agosto de 2019.- El alcalde de Puerto de la Cruz hizo honor a su palabra y rindió visita en su primer viaje oficial fuera de la isla a la Fundación César Manrique (FCM), institución que guarda, cuida e impulsa el legado artístico del lanzaroteño que empezó a dibujar en una simple servilleta el buque insignia Puerto de la Cruz allá a finales de los años 60. Tanto González como el gerente de la FCM Fernando Gómez Aguilera mostraron su entusiasmo por la recuperación de unas relaciones prácticamente rotas desde hace años. 

“Desde este nuevo gobierno nos hace especial ilusión tanto desde un punto de vista cultural como histórico y artístico recuperar el diálogo fluido y abierto con la FCM para trabajar codo con codo y así poner en valor todas las posibilidades que nos da la obra de César en nuestro municipio que sigue contribuyendo como ninguna otra, a la identidad única de nuestra ciudad desde todo punto de vista”. 

Uno de los primeros hitos que se ponen ambas instituciones es el diseño de la programación destinada a homenajear como se merece el centenario del nacimiento de César Manrique se cumple este año. “Trabajamos a contrarreloj ya desde el Ayuntamiento para que este año la figura de César pueda ser recordada y respetada como el faro que fue, es y será para un municipio al que transformó con su mensaje universal de progreso y respeto”.

Para ello, el alcalde anuncia la convocatoria para este jueves 5 de septiembre de la primera reunión de la comisión compuesta por personalidades y colectivos de la ciudad para aunar ideas que tengan cabida en este año tan especial para toda la obra de Manrique en Puerto de la Cruz. La Fundación se ha puesto a disposición del Ayuntamiento para colaborar en el diseño de los actos conmemorativos.

El alcalde quiso dejar claro que este compromiso se trasladará en forma de una moción institucional que se presentará en sesión plenaria que, lejos de un simple compromiso verbal, acuerde y garantice desde obligaciones presupuestarias hasta el debido mantenimiento de la obra. 

Además, el alcalde hizo entrega de una carta a la Fundación donde aparte de dispensar disculpas de manera institucional por el trato dispensado hacia la misma, pretende servir de acicate para acelerar todas las gestiones que conduzcan a la recuperación de la escultura de El Róbalo o juguete del vientoque perdió el municipio hace años. “Se trata de una demanda popular a la que estamos dando ya cumplida respuesta y no nos cabe duda de que El Róbalo volverá a estar con nosotros más pronto que tarde”. 

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El alcalde se comprometió con la FCM a hacerla partícipe de todas las decisiones tanto municipales como de otras administraciones cuando se trate de obras o iniciativas que tengan que ver con la obra de César. Sin ir más lejos, González lamentó que durante los procesos que han dado lugar a proyectos ya adjudicados de renovación y mejora donde la FCM no ha sido ni consultada. 

“El propio municipio, más allá de la labor impagable que lleva a cabo la FCM, debe ser el primer defensor de la integridad de la obra de Manrique, que, por supuesto, ha de ser mantenida y mejorada en su caso, pero en ningún caso puesta en peligro como lamentablemente ha venido sucediendo no sólo en Playa Jardín sino también en el complejo de piscinas del Lago Martiánez”. Tanto González como Gómez Aguilera coincidieron en que el respeto a la sensibilidad que destila la obra de Manrique debe ser el camino para proteger este legado del visionario artista lanzaroteño, “que logró el equilibrio perfecto entre naturaleza, arte y urbanismo para el disfrute de todos y todas”.

Según el alcalde, el compromiso que ha iniciado este equipo de gobierno no tiene marcha atrás ya que está seguro que este proceso de acercamiento hacia la Fundación debe ser santo y seña de la política portuense de ahora en adelante, “porque lo que nos regaló César en forma de legado histórico, artístico y cultural debe ser mimado por cada portuense, y más aquellos que tenemos responsabilidades públicas, como si nos fuera la vida en ello,  porque ¿si no nos respetamos a nosotros mismos, quién lo va a hacer?”.